Asuntos de dinero 

21 aberraciones en las que caen todos los novatos al invertir

La inversión es una oportunidad para generar riqueza, pero no es una solución milagro. Tiene riesgos y limitaciones fiscales que debes tener en cuenta antes de poner tu dinero a trabajar por ti.

Puedes llegar a perderlo todo en un abrir y cerrar de ojos. Y, si estás leyendo esto, seguramente te duela mucho ver cómo se esfuma tu primera inversión en comparación con lo que sintió Warren Buffett al perder 9.000 millones —que, en sus palabras, fue el mayor error de su carrera—.

Para no fracasar en tu primera inversión tienes que tener dinero para emergencias (lo suficiente para protegerte si las cosas salen mal), información suficiente sobre el producto o activo que vas a comprar y mucha, mucha paciencia (porque en ese periodo la bolsa podría caer en picado o podrías tener que esperar más tiempo del que creías para rescatar tu dinero).

Aun así, hay otras aberraciones en las que puedes caer y con las que arruinar tu estrategia de inversión. Estos son los 21 errores más repetidos por inversores novatos, según el tipo de activo y perfil de riesgo.

1. Meter dinero en activos financieros que no conoces

Uno de los mayores errores que puedes cometer cuando empiezas a invertir es hacerlo sin investigar antes cada uno de los activos o productos financieros en los que estás interesado, según los expertos invitados al Smart Business Meeting sobre finanzas personales e inversión en España que organizó Business Insider España.

Los fondos de inversión, las acciones, las criptomonedas, los planes de pensiones… cada uno de ellos tiene unas condiciones y una legislación diferente. También suponen más o menos riesgo.

2. No diversificar tu cartera de inversiones

Diversificar implica repartir el riesgo de tu cartera de inversiones entre diferentes productos, activos, mercados, divisas y otros factores que quieras tener en cuenta según tu estrategia de inversión.

En otras palabras: no meter todos los huevos en una misma cesta.

Este es otro de los errores más comunes que cometen los que empiezan a invertir para su futuro. Se casan con un producto financiero y confían toda su suerte a su rentabilidad. Lo que los asesores recomiendan es repartir el dinero que tienes para invertir en diferentes productos.

3. Invertir sin un colchón de emergencia

Cuidado con repartir todo tu dinero en productos financieros sin tener en cuenta la liquidez.

Si te quedas sin dinero disponible para emergencias, puedes arriesgarte a perderlo todo en una mala inversión o verte obligado a sacar tu dinero invertido antes de tiempo y perder una parte de tu patrimonio.

4. Casarte con una única empresa

Apostar todo tu dinero a una única compañía va en contra de la estrategia de diversificación y, por ende, aumenta el riesgo asociado a tu vehículo de inversión.

Si la compañía quiebra o tan sólo no crece tanto como esperabas, puedes perder tu dinero o una oportunidad para generar más ingresos pasivos, como los dividendos.

5. Poner todo tu dinero en un mismo fondo

Lo mismo sucede con los fondos de inversión, que los asesores creen que son uno de los productos financieros ideales para empezar a invertir —independientemente del perfil de riesgo—.

Tienes que hacer una selección cuidadosa de los fondos en los que quieres invertir, preferiblemente guiada por un experto. Y, además, no deberías invertirlo todo en un único fondo si el riesgo asociado al mismo es elevado y no encaja con tu perfil de inversor.

6. Esperar mucho de tus inversiones

Ser demasiado optimista con tus inversiones puede terminar frustrándote más de la cuenta. Siempre tienes que proyectar el mejor y el peor de los escenarios —que no debería ser peor que quedarte igual que cuando empezaste a invertir—.

Si esperas que te retorne una gran suma de dinero en un tiempo determinado y no lo hace, puedes tomar decisiones poco acertadas.

7. Invertir sin un objetivo

La inversión puede simplemente tener como objetivo una inversión mayor o una diversificación de tu cartera de inversiones. Pero siempre, siempre, debe tener un objetivo.

Proyectar tanto el dinero que vas a tener como en qué te lo vas a gastar es tan importante como empezar a invertir. Te guía y te ayuda a mantenerte firme cuando el mercado se tambalea.

8. Tener miedo a los ciclos económicos

Aunque escuches frecuentemente a todos los asesores financieros decir que, a largo plazo, el mercado siempre crece, lo cierto es que en el corto plazo puede caer estrepitosamente.

Esos momentos de crisis en el mercado de valores lleva a muchos inversores novatos a retirarse antes de tiempo. En muchas ocasiones, incluso perdiendo parte del dinero invertido. Por eso es importante que contemples la inversión como un plan a largo plazo.

9. Creer que controlas los tiempos del mercado

Los ciclos del mercado no siempre se comportan de la misma manera, ni duran lo mismo. Tampoco los movimientos de las cotizaciones de las empresas.

Lo ideal es vender caro y comprar barato, porque justo esos momentos pueden ser una oportunidad para entrar en el mercadoPero, ¿y si la mejor estrategia de inversión fuese no hacer nada?

10. Perseguir tendencias en la bolsa

Si no tienes experiencia, las tendencias en la bolsa pueden ser una trampa mortal para ti y tus inversiones.

La inversión de por sí tiene un riesgo asociado, pero hacerlo en mecanismos que no conoces o en apuestas que otros están haciendo o te recomiendan es más peligroso aún. Tú seguramente no entiendas por qué ese activo está funcionando de esa manera y, de la noche a la mañana, podría arruinarte por completo.

11. Intercambiar acciones constantemente

La especulación no será tu mejor aliado cuando empieces a invertir.

El trading (la compraventa de activos cotizados para obtener mejores beneficios) requiere formación y, a poder ser, experiencia. Sus riesgos, si no conoces los diferentes activos, es muy elevado.

12. Dejarte conquistar por el corto plazo

Como se mencionaba con anterioridad, como inversor primerizo deberías priorizar el largo plazo para tus inversiones. Dejarte llevar por los movimientos en corto —o hacer apuestas arriesgadas por un suceso de actualidad— puede salirte muy caro.

Escándalos con empresas concretas o problemas geopolíticos que alteren los mercados de todo el mundo serán sólo un punto (un momento concreto) de tu gráfica de décadas de inversión.

13. Pagar demasiadas comisiones

Las comisiones deben ser un motivo de peso para elegir entre diferentes productos financieros. Ni siquiera un mismo bróker te vale para todas las estrategias de inversión relacionadas con la compra y venta de acciones individuales.

Según la complejidad del mismo, los gestores pueden pedirte más o menos comisiones. Pueden ser comisiones de gestión, comisiones de éxito o comisiones de depósitos.

14. Sacar el dinero antes de lo previsto

Las inversiones en bolsa, en fondos de inversión o en planes de pensionesseguros de vida o ahorro pueden tener una cláusula de tiempo entre sus principales condiciones.

Es decir, si sacas el dinero antes del tiempo previsto podrías perder parte de lo que has ingresado. Algunos de ellos ni siquiera te lo permiten, como los planes de pensiones —a no ser que estés en una situación financiera muy específica—.

Si ya has generado beneficios de tu inversión, puede que aún salgas ganando. Pero, si no ha sido así, vas a tener entonces menos dinero del que invertiste en un primer momento si lo sacas antes de tiempo.

15. No tener en cuenta los impuestos asociados a las inversiones

Los rendimientos del ahorro, las inversiones a largo plazo y los planes de pensiones tienen que verse reflejados en la declaración de la renta y pueden llevar asociada una tributación o un mecanismo para desgravar en la declaración.

En 2023, te podías deducir hasta 1.500 euros por un plan de pensiones. Mientras que, por los dividendos, las acciones, los fondos de inversión o las participaciones en los beneficios de una empresa tenías que tributar con un tipo máximo de 28%.

16. No rellenar a tiempo los documentos que exige Hacienda

Cuidado, que no rescatar tu inversión no significa que estés libre de rendirle cuentas a la Administración pública. Hacienda quiere saber lo que haces (casi en todo momento).

Hay documentos que tienes que presentar sólo para decirle a Hacienda en qué has estado invirtiendo, como el modelo D6, por ejemplo.

17. Asumir riesgos que están lejos de tu perfil financiero

Antes de empezar a invertir deberías tener un registro de tus gastos, un presupuesto personal y un control sobre tu valor neto. Estos tres datos te permitirán crear un perfil de inversor, según tu edad y objetivos.

Las inversiones deben estar alineadas con este perfil, teniendo el cuenta el riesgo y las oportunidades de negocio.

18. Dejar que las emociones dominen tus decisiones financieras

Una caída estrepitosa de la bolsa, una mala inversión en un producto financiero con escasos rendimientos, un problema personal sin un fondo de emergencia… Todos estos imprevistos pueden hacerte tomar malas decisiones de inversión.

También las gratas sorpresas, como el boom de las criptomonedas.

Si de repente ves que el poco dinero que tienes invertido en monedas virtuales funciona 10 veces mejor que tus inversiones en acciones, podrías optar por mover todo al mercado de las criptodivisas. Unos meses después, empiezan a caer todas las criptomonedas y ¿qué? Pierdes el dinero que tenías invertido en ellas y todo lo demás.

Tus emociones siempre van a tener un papel protagonista en tu toma de decisiones, pero no pueden ser el único motivo por el que eliges una inversión.

19. Seguir consejos que ves en redes sociales

Cuidado, como con las tendencias y las recomendaciones de los allegados, con los consejos que sigues en redes sociales de personas que no conoces.

Antes de meter tu dinero en una nueva aplicación, una mágica inversión que te hará rico en un año o cualquier producto milagro de las finanzas, consulta a un asesor financiero.

20. Dejarte llevar por las modas de inversión

También has de tener mucho cuidado con los productos financieros que se pongan de moda en un momento del ciclo económico determinado o porque una comunidad empiece a comentarlo en todas sus redes sociales.

Si no conoces el activo en cuestión, tu asesor no lo ha tenido en cuenta en tu planificación o simplemente hay algo que no te termina de convencer, no lo compres.

21. Olvidar que existe la inflación para valorar tus ganancias

La inflación te hace perder poder adquisitivo constantemente. Es decir, hace que tu dinero pierda valor y que cada vez te cueste más dinero comprar el mismo producto.

Es importante que tengas en cuenta esta variable en tus inversiones y que incluso se convierta en uno de los principales motivos por los que invertir tu dinero después de construir tu fondo de emergencia.

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